Día: 28 noviembre, 2012

Amor Visceral

Mío para escribirle como ahora, para cogerlo una y otra vez con mis manos sin guantes y sentir sus líquidos resbalar por mis brazos mientras aspiro el hedor de la putrefacción, mío para siempre.

Desilustrados

¿Acaso el arte contemporáneo y el artista mismo se han alejado de referentes clásicos que reclamaban la atención al cuerpo y que pintaban al óleo, con veladura o al temple, y en proporciones exactas y poses cuidadas? Si eso realmente ha pasado, ¿qué pasó con el cuerpo?, ¿se desfiguró hasta desaparecer?, ¿quién lo dibuja nuevamente?, ¿quién lo recrea en tan graciosa belleza como el “arte” alguna vez lo hizo?

El cuerpo que le tocó arreglar

Tras años de luchar contra su mismo cuerpo, Julián se aleja de discursos que dictan que cuando falta un brazo hay que agradecer por tener el otro, o sentirse aliviado por tener una silla de ruedas, cuando se está paralizado. De manera paradójica, defiende el derecho a cansarse, a renunciar.

Lo grotesco

Es curioso, pero es lo primero que me salta a la mente cuando pienso o me invitan a pensar el cuerpo. Sobre el cuerpo. Desde. El cuerpo es límite y a la vez posibilidad, “campo de batalla”, propiedad privada, lienzo.

Giangrandi, Perfil de un grabado

Lo encontramos ahí sentado con las manos entrelazadas sobre la rodilla, una barba pulida y blanca y un traje oscuro. Era Umberto Giangrandi, el pintor italiano que hace 46 años decidió buscarse fuera de su tierra, se aventuró cruzando mares, idiomas y culturas para encontrarse bajo el pincel en el corazón de la capital colombiana.