Ficciones Mínimas - Revista Ex-libris
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Ficciones Mínimas

Ficciones Mínimas

Escrito por: Saúl Gómez Mantilla || saky451@hotmail.com
Ilustración: Cach Apesta || cachapesta@gmail.com

Malas lecturas

uno
Cuestiones literarias

Empecinado en su gloria, el novel poeta procura crearse una biografía. En ella abundan lecturas a temprana edad, bibliotecas heredadas, amores platónicos, algunos viajes y libros incinerados por su exigente pluma. Al terminar de unir todas las anécdotas, solo le falta un pequeño detalle: la escritura de una obra que justifique su biografía

dos
Sabiduría

De todos los animales, no es el búho el más sabio, ni el elefante el que posee mejor memoria, este lugar debe ser dado a la cabra, animal que, mordida a mordida disfruta del pensamiento y la historia de los hombres.

tres
Nigromante

Un hombre busca a la mujer entre las páginas de un libro, por ello devora capítulos enteros tratando de armarla con retazos. Un Frankenstein lector que, párrafo tras párrafo, colecciona ojos, brazos, cabellos, trozos de personajes femeninos. Espera armar su pequeña creación y como un arcano, darle vida a las palabras a través de las palabras

cuatro
Moebius

El niño quedó petrificado, al leer la historia de un niño que leía un libro y quedaba petrificado, al leer la historia de un niño que leía un libro…

cinco
Lector infabula

En las hojas de té, en las estrellas, en el caparazón de una tortuga, pude leer mi destino. Día a día los signos muestran a un hombre viejo que se consume entre libros. No imaginé encontrar consuelo en la coraza de un insecto o en el vuelo de las aves; en ellos, entre líneas, pude leer mi esperada muerte.

Libracos

uno
Naturaleza muerta

De nada sirvió regar mi árbol, ni el fertilizante ni la poda en tiempos de menguante. Sin lectores, a mi árbol de libros, se le marchitaron las palabras.

dos
Libros prohibidos

Aquel libro apartado en la biblioteca, en un oscuro rincón, en el estante bajo llave, cada año aumentaba sus páginas. Quien osaba leerlo, párrafo a párrafo, entre calles, ríos y aventuras, se convertía en un nuevo prisionero, otro personaje de la historia.

tres
Intertextualidad

Cansados de contar la misma historia, decidieron los libros intercambiar personajes, sucesos y lugares, en un auténtico frenesí lector, noche a noche saltaban e ingresaban uno en el otro. Tanto se divirtieron los libracos, que a los profesores de literatura se les diagnosticó un severo caso de alzhéimer literario.

cuatro
Crímenes leídos

Encerrado entre sus páginas, agazapado en un párrafo, escondido en una línea, esperaba el asesino a los ingenuos ojos de un infante que, posados letra a letra, fuesen sucumbiendo a la historia que página tras página, lentamente lo asfixiaba.

cinco
Consanguinidad

Cansado del olvido y la indiferencia, de que en tantos inicios y desenlaces fuese siempre ignorado, decidió el padre de Caperucita consultar un abogado y entablar una acción legal. Por primera vez en la historia, una hija era demandada bajo el cargo de omisión filial. Dicen que el juicio fue todo un cuento.

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