Mes: octubre 2017

¿Doris?

Toc, toc. Todo se quedó en silencio. Apenas se escuchaban los murmullos de una sola voz.
Sonó la puerta sin abrirse y un grito que nadie gritó lo despertó. Abrió los ojos de golpe y
miró a la mucama pálida. No entendía.

Hänsel von Wanderlust

Tengo una fascinación por la luz y la sombra en la rotación de Nave Espacial Tierra.
Me gusta creer que nosotros, los tripulantes, secretamente adoramos una parte específica
del día. Así, jugamos a formar bandos y buscar a nuestros semejantes.

Noche

Conducimos lentamente hacia esta caverna, solo vemos las sombras de lo que realmente éramos, solo vemos cómo se mueven rojas las luces en la avenida, atravesando las calles sin prestarnos atención. Ya nadie nos ve, ya no
estamos frente al escenario.

Claroscuro

Un tatuaje de corona de espinas rodea su
brazo izquierdo. Su compañero de patrulla susurra “tengo miedo” y entonces Chris
finalmente lo ve, enmarcado en la mirilla del rifle, aquel hombre de ojos oscuros que de
repente cae desplomado mirando al cielo

 

El camino

«Se dice que muchos leen el Tao Te Ching y solo algunos lo entienden. Seguramente no hago parte
de los afortunados y no me importa. No quiero. Quizá porque añoro que este libro sea siempre un
misterio, que me sirva de puerta a toda maravilla. Ahora es su turno, asómbrese.»

Cementerio central. Una mirada a lo sacro y a lo profano

A la derecha se encuentra el reloj de arena que encierra el tiempo; Blanco de cuerpo, con la mirada hacia el suelo, siempre vigilante, un señor muy viejo con unas alas enormes (como el de García Márquez) custodia la entrada del cementerio, empuñando en su mano izquierda la oscura hoz de la muerte. Esta es la imagen que ve quien decide entrar al camposanto en donde vida se confunde con la muerte, en donde los rituales profanos son a la vez sagrados.

Intermitencia urbana

Es indiscutible que Bogotá es una ciudad llena de contrastes, en su nombre nos encontramos con el mundo Muisca perdido y con los testimonios de la conquista española. El territorio que alguna vez se llamo Bacatá ahora se encuentra recubierto de asfalto, como un pasado colectivo que parece irrecuperable. El centro de la cuidad es el contraste hecho caos: es memoria y olvido, es luz y oscuridad.

El lado oscuro de la luz

La noche bogotana enmarca un sin fin de espectáculos dignos del mejor observador, sin embargo, el caminante urbano se encuentra cegado, en medio de la ciudad solo puede recordar un estribillo que dice: «Hay tanta luz aquí, Que ya no puedo ver».

De apagones y ausencias

¿En que momento los recuerdos se transforman en luz? La oscuridad y la fiebre traen de regreso las memorias de apagones pasados, cuando la ausencia de la luz tenia otro significado, recuerdos de noches oscuras en los ojos del niño que sabe que «La luz irrumpe donde el sol no brilla».