Logos

Entrevista: Juan Mario Cuéllar Martínez

«Muy poético lo de la interpretación, pero a veces es algo más práctico que eso. Hay una anécdota de Rubinstein, a quién después de tocar un concierto de Bach, se le acerca una señora para decirle que estaba cerca de Dios con la música sublime que estaba interpretando. Él responde que no sabe si está cerca de Dios o no, que estaba pensando en…»

La irresponsable felicidad del no ser

Ser roquero a los 56 años es divertido. Y más cuando no se es roquero de profesión porque no se es músico de formación, ni se toca bien ningún instrumento y ya se ha aprendido a no tenerle miedo al escenario y a mirar al público a los ojos. En mi caso ha sido aún más sencillo, puesto que en Hora Local soy el no-músico y estoy rodeado de muy buenos músicos. No solo de rock.

Pausa (Un tributo a John Cage)

Solías presentar films a los internos sosegados y tranquilos. Un día les llevaste la versión de Esperando a Godot realizada por la BBC. Esta era, entonces, una pieza para ver en vivo que había sido filmada. Y la estabas exhibiendo al público adecuado: un conjunto de personajes que hubiera podido no solo interpretar, sino vivir las situaciones de cualquier obra escrita por Beckett.

Rilke y su aversión a la música

La aversión que Rilke experimenta por la música está relacionada directamente con la disposición subjetiva de quien se apresta a crear una obra, ya sea un poema o una pintura, habiendo partido de un estado de ánimo musical. En tal sentido, tal como lo dice Heinrich Diener en su estudio Rilke und die Musik, el poeta parte de un “profundo escepticismo”

Stop Culture… Go ahead! Education!

Así, la educación nos quita lo pobres y lo bestias: a través de ella podemos mejorar nuestra calidad de vida y vivir mejor en comunidad ¿no es esto contribuir ya a la construcción de una paz duradera? ¿No es entonces la educación un arma eficaz contra los rezagos de la guerra?