Cuadros de costumbres

Viajar

Entre más lo pienso, más estoy seguro de que ese incontrolable deseo de viajar es una quimera más de estos tiempos, en especial porque ahora no es tan necesario como antes. Esto lo sé desde muy pequeño. Cuando mi papá me llevaba a acompañarlo en su ruta Bogotá-Barbosa, me contaba que sus abuelos se demoraban entre dos o tres días en llegar en burro a la ciudad.