Iglesia

Intermitencia urbana

Es indiscutible que Bogotá es una ciudad llena de contrastes, en su nombre nos encontramos con el mundo Muisca perdido y con los testimonios de la conquista española. El territorio que alguna vez se llamo Bacatá ahora se encuentra recubierto de asfalto, como un pasado colectivo que parece irrecuperable. El centro de la cuidad es el contraste hecho caos: es memoria y olvido, es luz y oscuridad.

Bogotá, la de la Santa Fé

«La historia de Bogotá comienza con una iglesia en medio de doce chozas.»  Con el paso del tiempo la ciudad ha seguido buscando la luz por medio de la fe, una fe que se hace visible en la arquitectura de la ciudad, en las creencias de sus pobladores.